POR QUÉ DECIDÍ EMPRENDER DESPUÉS DE LOS 60
A veces me preguntan por qué decidí emprender a mi edad, con la vida ya hecha y un camino recorrido.
Y mi respuesta es clara: porque nunca es tarde para empezar de nuevo cuando lo haces desde el corazón.
No estoy aquí porque un día pensara: “qué bonito sería vender por Internet”. No. Mi historia es mucho más profunda que eso.
No estoy probando suerte ni jugando a ver qué pasa. Voy en serio. Estoy construyendo un proyecto con alma y con futuro, paso a paso, con la certeza de que emprender no es pasar de cero a cien de la noche a la mañana. Es un camino largo, lleno de aprendizaje, paciencia y constancia. Y estoy orgullosa de recorrerlo.
Crear piezas con sentido
Paloma y Punto nació de una necesidad muy personal de crear algo auténtico, consciente y humano.
Cada bolso, cada portabotellas y cada pieza artesanal que sale de mis manos lleva detrás horas de trabajo, pruebas, errores, ideas, ilusión y muchísimo amor por el detalle.
Vivimos en un mundo donde parece normal comprar demasiado y usar las cosas durante muy poco tiempo. Yo creo justo en lo contrario.
No quiero que tengas quinientos bolsos.
Quiero que tengas dos o tres piezas especiales, duraderas y únicas, que realmente te acompañen y formen parte de tu vida.
Por eso trabajo despacio. Porque lo artesanal necesita tiempo. Y porque detrás de cada creación hay una persona real haciéndola a mano, nudo a nudo.
Artesanía, sostenibilidad y conciencia

Para mí, la artesanía no consiste solo en hacer cosas bonitas.
También tiene que ver con consumir de otra manera, valorar los procesos, entender el trabajo que hay detrás de cada pieza y volver un poco a lo esencial.
Trabajo con materiales cuidadosamente seleccionados y procuro mantener una producción pequeña y consciente, lejos de la fabricación masiva.
Cada diseño tiene su propio ritmo. Algunos nacen rápido y otros necesitan semanas de pruebas hasta encontrar exactamente lo que quiero transmitir.
Y sinceramente, creo que esa imperfección humana y ese proceso forman parte de la belleza de lo artesanal.
El macramé como conexión y bienestar

Pero hay otra parte de este camino que significa muchísimo para mí.
Además de crear piezas para la tienda, doy clases de macramé a mujeres en el entorno rural donde vivo.
Y no, no son solo talleres de cuerdas y nudos.
Son espacios de conversación, compañía, aprendizaje y conexión. Momentos donde compartimos historias, nos reímos, desconectamos de las preocupaciones y volvemos a sentir la satisfacción de crear algo con nuestras propias manos.
Porque la artesanía también puede ser bienestar.
El macramé ayuda a trabajar la concentración, la psicomotricidad y la creatividad, pero además crea algo todavía más importante: comunidad.
Y eso, especialmente en los pueblos, tiene un valor enorme.
Nunca es tarde para empezar de nuevo
Durante mucho tiempo pensé que ciertas cosas quizá ya no llegarían para mí. Pero la vida a veces tiene planes diferentes.
Hoy sé que emprender no tiene edad.
No hace falta tener veinte años para empezar algo nuevo. Hace falta ilusión, ganas, verdad y la decisión de dar el primer paso, aunque sea pequeño.
Y eso es exactamente lo que estoy haciendo con Paloma y Punto.
Construir poco a poco un proyecto que no solo venda productos, sino que transmita una manera de entender la vida: más tranquila, más consciente, más humana y más conectada con lo que realmente importa.
Gracias por estar aquí, por leerme y por acompañarme en este camino.
Porque este proyecto es mucho más que una tienda.
Es una forma de vivir.
